Ubicada en San Miguel de Allende, Casa Shoemaker es una residencia de fin de semana, desplantada sobre un terreno con una diferencia de nivel importante; factor que sirvió para abordar el proyecto desde una visión accesible en costos y funcionalidad. La premisa radicó en tomar ventaja de las características del sitio, resolviendo el proyecto mediante dos estructuras volumétricas.

El primer volumen, es un basamento de concreto que emerge del suelo y sostiene la estructura; el cual se dejó expuesto por la necesidad de uso de materiales de bajo costo y de mantenimiento mínimo, dando un carácter sólido e imponente a la casa. El segundo bloque, se entiende como una estructura estilizada y ligera, que se inserta sutilmente en el paisaje.

La materialidad del proyecto se define por la combinación por la combinación de texturas y acabados de concreto, reflejando una imagen sobria y al mismo tiempo elegante. Esa honestidad en sus materiales permite dejar en primer plano el contexto natural; creando un juego de matices entre el cielo, la vivienda y la vegetación del sitio.

El acceso es por la planta alta, recibiendo al usuario con una vista enmarcada hacia el sur, que fue la que se privilegió en toda la vivienda. Al interior, se continua con la apariencia en materiales y tonalidades neutras; dejando como protagonistas a las vistas naturales hacia el exterior. Uno de los objetivos era brindar sentido de pertenencia a los usuarios y representar el legado artístico de la familia Shoemaker, por lo que se integraron elementos y mobiliario diseñado por Don Shoemaker; donde resaltan las sillas sling de la fábrica ©Señal.

El uso variado de texturas en concreto, genera un contraste y armonía natural entre ambos niveles, mientras que las diferencias se establecen en cuanto al programa y función de las dos plantas, ya que una alberga la zona social e íntima, mientras que la segunda se dispuso como área de huéspedes y recreativa. La estructura superior es un rectángulo que resguarda el dormitorio principal y el área de convivencia, que se compone por una sala de estar, un comedor y la cocina; haciendo de esta una zona práctica y fácil de habitar.

Al bajar al nivel sótano, se descubre un claustro de concreto, el cual aloja un árbol que nace del terreno; mismo que genera sutiles reflejos y sombras que convierten este espacio en el núcleo y protagonista de la casa. En la planta inferior, se encuentra un área mixta en el que hay 2 formas de llegar a ella, una es por medio de una escalera de caracol que da acceso a las recámaras secundarias; y por otro lado, está la escalera de concreto que comunica con el patio central; este elemento con peldaños en voladizo es uno de los remates visuales más interesantes de la vivienda.

En los alrededores, se encuentra un cuerpo de agua y unas vías de tren, que generan encuadres naturales conforme el transcurso del tiempo. Esto se logra gracias a ventanales de piso a techo que figuran por toda la horizontalidad del volumen, protegidos por un conjunto de celosías que reducen la incidencia solar y configuran un recorrido de sombras al interior.

  • Nombre del proyecto: Casa Shoemaker
  • Arquitectura: Jaime Juárez R. Arquitecto
  • Arquitecto a cargo: Jaime Juárez Ruiz.
  • Colaboradores: Jaime Ruiz Vega, Juan Manuel Marín, Silvia Chávez Cerda.
  • Fotografías: Cesar Belio.
  • Ubicación: San Miguel de Allende, Guanajuato.
  • Área construida: 241 m2
  • Superficie de terreno: 441 m2
  • Fecha de terminación: enero 2020
  • Facebook: @jaimejuarezarquitecto
  • Instagram: @jaimejuarezarquitecto
  • Web: www.jaimejuarez.mx
  • Medios y prensa: jorgevencesmedina93@gmail.com
  • Contacto: arquitecto@jaimejuarez.mx