La Casa Veintiuno, está ubicada en un terreno convencional de la ciudad dentro de un desarrollo al poniente de la ZMG. Tiene una orientación hacia el norte la calle y sur hacia el fondo, dejando una zona de servidumbre en el costado hacia el poniente. El proyecto nace en base a la idea de hacer una casa con el mínimo de muros para sentirla completamente transparente y amplia desde el ingreso. Se decidió hacer un gran vacío en el interior que retoma el viejo patio, siendo el espacio protagonista de la vivienda.
El área de ingreso es un recibidor muy generoso, el visitante es recibido por el gran vacío que une los tres niveles, se colocó una cubierta de cristal con celosía metálica que se abre mecánicamente para gozar con luz natural el interior. De esta manera se logra un vergel dentro de la casa. La vegetación es sumamente protagonista. En éste espacio central se ubica un árbol puntual sobre un espejo de agua y un muro verde interior que corre a lo largo del muro de lindero desde el vestíbulo y remata con una pieza de cristal y vinil que se desarrolló con el artista Jorge Méndez Blake para darle continuidad a la vegetación de una manera más conceptual.
La casa se desarrolló contenida solamente por los muros laterales y en el centro se ubica un volumen de concreto para separar el área de cocina y estar familiar de las demás zonas pero a su vez les da servicio al comedor y terraza. Con la misma idea de transparencia, se pueden abrir las puertas de la cocina para generar una pequeña terraza con deck que remata en un muro de enredaderas.
En planta alta se ubican las recámaras, se optimizaron al máximo las zonas de circulación, un solo pasillo une las cuatro habitaciones, en el centro es un muro de madera que esconde el clóset de blancos. Al frente hay dos recámaras con un área común de baño pero cada una cuenta con su propia zona de guardar. Al norte, se encuentra una recámara con su propio baño y guardarropa y la recámara principal, un cuarto generoso con vista hacia el jardín. Se dispuso la zona de clóset vestidor como una gran área que envuelve a la zona de regadera, tina, WC y lavabo. La cubierta de ésta zona es más alta para dar la sensación de amplitud y recibir luz cenital.
La vivienda está hecha con pocos materiales, muros de concreto en algunos volúmenes, aplanados y recubrimientos de piedra fiorita y madera cumarú. El trabajo de carpintería se realizó en parota con vetas horizontales para hacer mucho más dramático el uso de esta madera tan extraordinaria. La casa tendría pocos muebles, por lo tanto, se incorporaron algunos elementos a la arquitectura, uno de ellos el trinchador, un cuerpo de madera al alto brillo, su modulación se relaciona con el recubrimiento de piedra. La ventanería de planta baja es exenta de manguetería para hacer mucho más transparente la comunicación del interior al exterior.
Ubicación: Guadalajara, Jalisco México
Fecha de Proyecto: 2009
Fecha de obra: 2011-2012
Proyecto: Arq. Jorge Luis Hernández Silva / Hernández Silva Arquitectos
Equipo: Arq. Alejandro Aponte Gómez – Arq. Roberto Peña Rodríguez
Superficie de construcción: 541 M2
Fotografía: Carlos Díaz Corona








