Diseñada en un campo de golf, La Caracola es un intento por combinar el lote privado con el campo de golf. El límite entre estos dos elementos es imperceptible, así se experimenta con la posibilidad de extender el territorio privado al eliminar las demarcaciones convencionales. Esto provoca una sensación de grandeza y amplitud.

 

Una construcción realizada en concreto distribuye una serie de cajas dispuestas en dos principales orientaciones que a su vez organizan el terreno. El lenguaje modernista del conjunto es percibido como una obra rugosa al exterior, mientras que en el interior los espacios son tratados con superficies lisas y suaves.El esquema principal consigue que las recamaras se encentren separadas entre ellas para lograr privacidad y sombra, mientras que los espacios públicos constituyen zonas de esparcimiento y conectividad.

La recámara principal es un tubo estructural de concreto sostenido en dos puntos solo por el apoyo por dos grandes muros rectangulares que elevan el volumen a un tercer nivel, de esta forma, se crea una terraza intermedia en que sirve como área sombreada y de avistamiento. Esta pieza conforma los espacios de la habitación principal y sus servicios. Y es en sí misma un pabellón aislado compositivamente del resto de la construcción. Este Tubo-trabe estructural también funciona como un ducto de ventilación natural que crea corriente de aire por la habitación.

En este mismo nivel se encuentra otro volumen rectangular más alargado orientado en ángulo abierto para dotar a la sala comedor de una vista más franca hacia el mar. Es aquí donde se encuentra la sala, la cocina y una recámara más. También encontramos en este nivel el deck principal que se transforma en un muro/techo para crear sombra y refugio conectando la sala comedor con el pabellón de la recamara principal.

En la planta baja se encuentra la gran biblioteca y dos recamaras de invitados con sus respectivos servicios. La biblioteca se conecta por un puente hacia la zona exterior de sombra y avistamiento que se encuentra entre el volumen de la recamara principal y las recamaras de invitados en un segundo nivel. La idea es lograr un recorrido que va de un interior a un exterior sombreado. La alberca se distingue como un tapete de agua al ras del terreno, es también un espejo de agua y pareciera que se interna en el campo de Golf.

 

LA CARACOLA, Casa de playa en TRES VIDAS club de Golf.

PAUL CREMOUX studio

Arquitecto Diseñador:  Paul Cremoux

Gerente de proyecto: José Ignacio Echeverría

Diseño del patrón de la alberca: Greta Hauser

Diseño de mobiliario especial: Greta Hauser

M2: 536

Sup del terreno aprox:  2000m2

Lugar: Club de Golf Tres Vidas, Guerrero México.

Cocina: Piacere

Photos: PCW y Roberto Beltrán.