Por Pedro Moreno.

Creo que a los arquitectos les gusta mucho los libros, especialmente los que hablan de ellos y sus obras.

A sus 55 años, Irma es mundialmente reconocida como la diseñadora de libros más vanguardista. Su relación con famosos arquitectos, permite de alguna manera, entablar una analogía entre la industria editorial y la de la construcción; ambas han masificado el diseño al grado de poner a la calidad fuera del alcance cotidiano.

Reem Koolhass le pregunto una vez que si podría diseñar un libro en tres días, para concursar por un proyecto. Para él, Irma era garantía de calidad y para ella Reem era la antesala al mundo de la arquitectura, y también el inicio de una extraordinaria amistad.

5

Reem escribió un prólogo para uno de los libros de Irma, donde manifiesta que desde antes de la imprenta, los libros hechos a mano, requerían de una gran creatividad: sus materiales, las ilustraciones y el encuadernado. A pesar de la fragilidad del papel, hay libros centenarios aún en magnífico estado, como también hay arquitectura en similares condiciones. Y el factor común entre ambos es la calidad.

Comparado a los libros antiguos, muchos de los actuales no les apena tener errores de ortografía y desastrosa redacción porque nada de eso impacta al volumen de las ventas. Quizá el prestigio profesional se ha mudado de la obra a la chequera.

Pero Irma no es de las que cree en apocalipsis, lo suyo es el renacimiento. Antes de aceptar un proyecto, tiene que sentir las ganas incontrolables incluso hasta la salivación.  Y segundo tiene que querer entregarse incondicionalmente a la obra más que al cliente.

2

Un buen ejemplo de esto podría ser el libro Sheila Hicks, que le costó a estas mujeres 5 años de sus vidas. La relación se inició idílicamente y terminó por agriarse al paso del tiempo. Sheila, una artista textil, escribió una historia del tejido como una metáfora del pensamiento político. Irma diseño cada página y cada imagen para elevar el contenido al nivel de arte.

Y esa fue precisamente la fricción. Sheila no quería que su libro terminara siendo de Irma. Al final, tuvieron que esperar hasta que la obra adquiriera vida propia y definir su destino. En la feria del libro de Leipzig, en 2007, ganó la medalla de oro por ser el libro más bonito del mundo. En la presentación en Nueva York, Sheila e Irma se dieron cuenta con sorpresa, que con tanta bronca entre ellas, se les había olvidado ponerle el título, que a la fecha no tiene.

Lo que Irma hace, pocas editoriales están dispuestas a hacer y  cuando Chanel No. 5 le encargó producir su libro conmemorativo, ella ni siquiera tuvo que averiguar detalles por ser una usuaria frecuente de esa fragancia.

El perfume no tiene una masa aparente, por tanto el papel tenía que ser el más blanco y ligero que se podía elaborar especialmente. El aroma no tiene color, por eso no uso tinta, las hojas aparentemente en blanco, narran la historia de Coco Chanel grabada en alto relieve, como si fuera Braille. Un libro difícil de copiar.1

Su grosor es de 5 cm y se saca de una caja blanca con filos negros que es 5 veces más grande que la del famoso perfume. La producción fue muy limitada, sin embargo  hay quienes lo han conseguido en eBay por unos 1000 euros.

Irma no es de las que se adapta a lo que el contratista pueda o no hacer. Una vez, diseño un libro para un arquitecto perfectamente balanceado entre sus interiores y exteriores.

En las páginas nones puso fotos de exteriores y en las pares de interiores. En el filo de las hojas, están grabados los dos encabezados: interiores – exteriores, de tal forma que cuando se hojea de izquierda a derecha se lee exteriores y al revés los interiores. Pero además, las páginas tienen perforaciones, para poder ver a través de ellas la relación entre ambos ambientes. El impresor puso el grito en el cielo, le dijo que NADIE perfora hojas en los libros porque es un problema coser y encuadernar! entonces Irma le dijo que le deseaba mucha suerte con su problema y que necesitaba los libros para el viernes.

6

¿Cuántos arquitectos evitan diseños vanguardistas solo por que los ingenieros no pueden o quieren salirse del estándar, sea técnico o económico? Al final, el impresor no solo resolvió su agujerado problema, sino que terminó muy orgulloso del resultado.

Muchos de los libros de Irma Boom forman parte de la colección permanente del MoMA. Su creatividad es lo que saca a relucir la calidad y la estética sin esquivar el contenido. En enero de 2014, presentó una conferencia que duro 4 horas, en la Universidad de Columbia. No solo describe el proceso creativo, sino también la relación con cada cliente, que por cierto, debe ser una situación muy similar a la de un despacho de arquitectura.

La conferencia se publicó en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=687FEZotW6I

Si bien la pasión por la calidad no es obligatoria para ninguna profesión, si es una condición para gente como Irma Boom a quien no le apetece hacer las cosas de ninguna otra manera.

e-mail: correodepedromoerno@gmail.com

Todas las críticas y opiniones presentadas en este espacio son responsabilidad del autor. ArquitectosMX no se hace responsable de lo que en ellas se presente.