Una de las principales quejas de los empresarios viajeros es que, por más que pretenden evitarlo, su vida cotidiana termina transformándose en una rutina aburrida y tediosa: despertar a las 5:30 am, tomar un taxi al aeropuerto, un café de Starbucks mientras esperan la partida, un omelette insípido en el avión, un taxi al mismo hotel poco memorable, junta a las 9 am, almuerzo de negocios, reuniones vespertinas, bebidas, de vuelta al hotel, dormir, levantarse a las 5:30 am, tomar el vuelo de regreso…  y así sucesivamente. Sus vidas parecen estar llenas de monotonía.

 

Esto nos motivó a crear un hotel en el que cada nueva estancia fuera una experiencia completamente distinta, intentando así romper su esclavizante rutina. Cada suite tiene una planta y una distribución espacial distinta. Las diferentes formas se ensamblan como un Tetris gigante para formar una torre. Para culminar la torre, la última forma se deja en voladizo para generar suspenso…. Una vez ensambladas las formas, se elevan para dotar de un acceso al edificio. Y para acentuar el carácter específico de las suites, cada forma fue concebida en un material diferente: madera, metal, roca volcánica, mármol, cerámica, piedra de cantera, vidrio…

Cuando la construcción del edificio había comenzado, el cliente de pronto cambió de parecer y decidió que, desde un punto de vista operativo, era demasiado complicado tener 15 suites distintas. Quería sólo dos tipos de suites: de una sola altura y de doble altura. Quedamos estupefactos.

Nos animó avisándonos que su decisión era agridulce. La parte agria era perder el concepto original; la dulce, que podríamos conservar la fachada pues en verdad le gustaba. Teníamos que ingeniárnoslas para adaptar las plantas y reorganizar los interiores sin sacrificar la fachada. Al final, el cliente obtuvo su hotel y nosotros conservamos nuestra fachada.

Diseño arquitectónico:

BNKR Arquitectura

Líder del proyecto:

Diana Arroyo

Equipo del proyecto:

Diana Arroyo, Ximena Muhlia, Ana Salcillo, Andrea Vazquezbracho, Jesús Romo Heredia, Jorge Núñez, Diego Jasso, Guillermo Bastián, Ana Hernández & Elizabeth Silíceo

Colaboradores:

Jorge Arteaga, Zaida Montañana y Santiago Gitanjalli

Ingeniero estructural:

Juan Felipe Heredia

Instalaciones:

Cien Acres

Proyecto de iluminación:

ELEDE

Construcción:

Franser

Dimensiones:

2 300 m2

Estatus:

Concluido en 2010

Fotografía:

Héctor Armando Herrera & Esteban Suárez

Ubicación:

Nápoles, México, D. F.

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