La arquitectura tiene el poder de embelesar nuestros sentidos y esta no es la excepción; un juego fantástico de seducción etérea que te inspirará. 

El diseñador londinense James Whitaker recibió hace unos meses un desafíos que no podía dejar pasar: Un productor de cine le encargó diseñar un espacio dentro de un gran terreno del desierto californiano, el cual sirviera para abastecer proyectos creativos.

El productor de cine invitó a Whitaker a una reunión donde le mostró la imagen de una oficina que había diseñado años atrás pero que nunca había sido construida. Con esto en mente, Whitaker ya tenía algo con que iniciar.

Por otro lado, existía un reto adicional; la estructura tenía que estar hecha de materiales reciclados y debía ser autosustentable. Es así como Whitaker planteó la idea de crear algo basado en viejos contenedores ubicados de tal forma que dieran la apariencia de una flor del desierto.

La casa, bautizada como ‘The Joshua Tree Residence‘ ha sido aprobada para su construcción a partir de los primeros días de 2018. Tendrá 200 metros cuadrados de superficie y estará ubicada en un terreno de 36 hectáreas en California, precisamente en Joshua Tree.

La estructura contará con paneles solares y baterías para almacenar la energía, sistemas de recolección de lluvia y planta de tratamiento de agua y desechos. Tendrá un recubrimiento en madera para almacenar el calor durante las noches, ya que durante los días sus grandes ventanas permitirán circular el aire, además de que ofrecerán una vista envidiable y única del paisaje circundante.

Este proyecto juega con las posibilidades de la física y la imaginación, proyectando la correcta iluminación que sin duda, desafía las formas básicas.