Dentro de la exhuberancia hindú, existe una de las más consagradas maravillas arquitectónicas del siglo XX. Sin duda, un deleite visual que elevará tu espíritu. 

El Templo del Loto en Nueva Delhi, India es una de las maravillas arquitectónicas de los últimos tiempos, pues a diferencia de muchos recintos establecidos para la adoración de alguna deidad, la Casa de adoración Bahá’í (nombre oficial) permite la entrada a todas las religiones y cualquiera puede orar, meditar o estudiar acerca de la religión que desee en cualquier idioma.

Además de ser una estructura estéticamente bella, este recinto permite predicar cualquier religión dentro de éste, incluso se pueden hacer cantos de toda índole religiosa mientras no se usen instrumentos musicales. El respeto y la convivencia resultan ser la unión de todas las personas que convergen en el Templo del Loto.

Con su arquitectura circular, emula ser una flor de loto gigante; con nueve estructuras creadas a partir de tres pétalos, se forma el gigante de mármol que hoy ha recibido a más de 50 millones de personas. Incluso tiene más visitas al año que el famoso Taj Mahal.

Construido en 1986 su planificación comenzó desde los años setenta. El arquitecto a cargo del trabajo fue Fariborz Sahna y los 27 pétalos de mármol permiten la entrada a cerca de 10 mil personas al día. El conjunto religioso tiene una serie de invernaderos y jardines que sólo exaltan la belleza del lugar por lo que de lejos puedes observar hasta 26 hectáreas de paz y belleza.