Mas que una casa de playa, Siriki aspira a ser una casa playera, que sepa reflejar con nitidez el estilo de vida y las actividades que se desarrollan en los períodos vacacionales de las costas yucatecas.

 

Bajo premisas de diseño que profesan un profundo respeto por el sitio, el medio ambiente y las condiciones climatológicas, Siriki pretende  -desde el planteamiento arquitectónico hasta las soluciones estructurales y formales- romper con muchos de los paradigmas de las viviendas costeras en la Península de Yucatán.

Sobre un terreno regular y de configuración plana de 12.50 metros de frente al Golfo de México por 80 metros de profundidad, la casa se propone ocupando la mitad del terreno dejando todo el costado oriente libre para el flujo correcto de los vientos dominantes tanto del día (brisa) como en la noche cuando los vientos de tierra (sureste) son los que “refrescan” nuestras moradas.

En lugar de ocupar todo el frente para “ver el mar”, la casa adopta un esquema en el que el programa se distribuye en una sucesión de espacios uno detrás del otro recurriendo a “giros” en la geometría para obtener las vistas y logrando de esta manera dejar libre el paso a los vientos dominantes para de esta manera lograr un correcto funcionamiento bioclimático sin escatimar las visuales hacia el mar desde todos los espacios.

La casa se dispone como espectadora del paisaje con un profundo respeto por el medio ambiente conservando en su totalidad la duna costera y despegándose del piso mediante “pilotes de concreto aparentes” que al elevar la casa permiten el flujo de la topografía por debajo de la construcción y desde luego el flujo de las embravecidas aguas en caso de ser azotada por algún huracán.

 

En lugar de enfrentarnos y medir fuerzas contra la naturaleza, el sistema de cimentación propone una complicidad con el mar en caso de contingencias climáticas (huracanes). En lugar de recurrir a profundas y costosas cimentaciones de mampostería y muros de contensión para que “reboten” las aguas de los huracanes, la casa se cimenta sobre simples pilotes que conservan la compactación natural del terreno y permiten el paso libre del agua de las altas mareas de los ciclones que regularmente azotan nuestras costas.

 

Nombre del proyecto: SIRIKI

 

Arquitecto o despacho:

Javier Muñoz Menéndez; Muñoz Arquitectos Asociados S.C.P.

Colaboradores:

Arq. Javier Muñoz Menéndez, Arq. Gareth Lowe Negrón, Arq. Gena Covarrubias Reyes, Arq. María Patrón Lavadores, Arq. Patricia Ríos Muñoz, Arq. Antonio Lara Hernández.

Construcción:  ESTRUKTUM

Prefabricados: PREDECON S. de R.L. de C.V.

Año de realización: 2008

Superficie: 431.65 m2

Créditos de fotografía: Roberto Cárdenas Cabello y Rolando Cordoba

munozarquitectos.com