Parque Zahuatoba, Durango

Se trata de un Museo Interactivo Infantil con un programa de exhibición integrado por 4 pabellones temáticos o salas de exhibiciones interactivas de 400 m2 cada uno, un pabellón para pequeños de 300 m2 y una sala para exposiciones temporales de 300 m2. El conjunto está equipado con una sala de proyecciones 3D, salón de usos múltiples, tienda, restaurantes, además de un estacionamiento para 600 autos y los servicios de de apoyo necesarios para el funcionamiento del museo.

Concepto Arquitectónico

El lugar, el flujo de personas, los controles de acceso a las diferentes zonas, el compromiso urbano implícito en el emplazamiento del futuro museo y una idea lúdica de “balance color-forma” para un edificio que será usado mayormente por niños, son algunos de los conceptos que prefiguran la solución arquitectónica del “Bebeleche”. La expectativa, generalmente, es que el edificio sea coherente con la visión lúdica y formativa a la que alude el nombre, en este caso el juego del “avión” conocido en el norte del país como el “bebeleche”. Evitando la trampa de la literalidad implícita en la invitación, optamos por una interpretación del juego en tanto su linealidad y dinamismo, introduciendo la idea de que la arquitectura puede inclusive asirse del diseño gráfico par encontrar justificación de propuestas de color y material por ejemplo.

El museo está compuesto por una serie de volúmenes “cajas” cromáticas, respondiendo a la paleta temática del guión museográfico y por un volumen de mayor altura que contiene al vestíbulo principal y que está revestido por la suma de los colores de dichos volúmenes. Esta volumetría “poli cromática” y de ambición cinética, esta integrada a su vez, por una galería de circulación doble que contiene jardines interiores y envuelve a los pabellones.

Las galerías de circulación, así como las zonas de apoyo al museo se presentan en cuerpos monolíticos y monocromáticos. La disposición de los cuerpos permiten que el museo pueda visitarse y recorrerse de diversas maneras, transversal y longitudinalmente, y el receso se hace posible entre cada sala. Así mismo, la disposición lineal de las galerías, recompensa el final del recorrido con el jardín-plaza de juegos infantiles de intemperie, que ofrece una lectura del conjunto arquitectónico dentro del mismo bosque, y donde confluyen los visitantes al juego como actividad integradora y generadora de conocimiento.

El edificio está construido en concreto blanco con agregados de la zona que le dotan de color propio, losas doble t y muros de block revestidos de cristal en el caso de las cajas temáticas, garantizando un bajo costo de mantenimiento para el museo con una arquitectura que además ambiciona ser atemporal.

  • Proyecto Arquitectónico: Jorge Vázquez del Mercado
  • Equipo de Colaboradores: Oscar Sanginés, Eduardo Hernández, Valeria González
  • Ingeniería Estructural: Francisco Hernández Corres
  • Construcción: Santiago Cardosa Nevares
  • Supervisón: Secretaría de Comunicaciones Y Obras públicas del Estado – Durango
  • Propietario: Gobierno del Estado de Durango
  • Superficie Construida: 8,150.00 M2.
  • Fotografía:  Luis Gordoa
  • Localización: El proyecto se localiza en la zona poniente de la ciudad de Durango, en las inmediaciones del Parque Zahuatoba, con un frente de 150 metros al Boulevard Guadiana, colindando al poniente con el parque, al norte con el Zoológico y al sur con una zona residencial llamada Lomas del Parque.