El desafío del techo verde no ha sido obstáculo para que esta casa se haya convertido en un lugar en donde la arquitectura y la naturaleza convivan en un espacio armonioso y funcional.

La casa MeMo es, más que una casa, un jardín. Y es igual a su dueña, Mercedes, quien dice haber nacido con una mente y espíritu ecológicos. La casa tiene un lombricario desde hace 25 años, y la mano de Midas versión verde: en sus huertas, los limones parecen pomelos; y las calabazas, de mentira. Los arquitectos al frente de BAM!, Matías Mosquera y Gonzalo Bardach, la conocen de memoria: el primero es uno de sus cinco hijos; el segundo, una especie de sobrino de la vida. Por eso pudieron plasmar su esencia en 200m2 que parecen casi de ensueño.

Abajo, el living comedor con cocina y un cuarto-oficina; arriba, la habitación principal y dos cuartos en suite; al fondo, pileta y huerta. Uniéndolo todo, un jardín-tobogán que recorre y conecta, ininterrumpido y escenográfico, las dos plantas para terminar en una terraza con vista abierta. El resultado es una vivienda única, con inteligencia autosustentable y con la naturaleza creciendo en cada ángulo.

El living se presta a la contemplación. En él, Mercedes colocó un sillón que trajo de su casa anterior, al cual retapizó y combinó con una sencilla mesa baja de madera y dos pufs tejidos de algodón sobre patas de madera de petiribí.

Enfrentando dicho conjunto, nos topamos con una hermosa cómoda ‘Antonia’ de petiribí y arpillera laqueada, un espejo ‘Quiti’ con marco de microcemento y dos mesas bajas ‘Quiti’ con bandeja desmontable.

Llegando al comedor integrado, Mercedes se detiene frente a la mesa para recordar que mucho de su vida familiar con cinco hijos pasó alrededor de ella. Por eso, no pudo dejarla atrás. Por el contrario, se readaptó para la nueva casa. Sin barniz ni pulido, al natural y sin borrar el recuerdo de sus marcas.

En este espacio en el que la comba es vertiginosa y hace el recorrido más dinámico, Mercedes cocina mucho y para muchos. Por eso, se priorizó la amplitud de la mesada de trabajo, ubicada en el centro de la escena. El mueble de guardado, por el contrario, es largo y poco profundo -como una góndola de supermercado-, un diseño a medida que libera espacio para circular y que permite que nada quede guardado “al fondo”.

Una de las pocas consignas que impuso Mercedes para su jardín fue no tener que cortar el pasto. El Estudio Bulla, a cargo del diseño de paisaje, sugirió ubicar una parcela de plantas nativas en el centro, junto a la pileta. Gabriel Burgueño asesoró de cerca la elección de especies, y Mercedes se ocupó de recolectarlas en el campo, o bien multiplicarlas de gajo.

La huerta empieza desde el lateral de la pileta, donde se plantan especies trepadoras, como tomates y arvejas. Al fondo, el resto de la plantación, donde la mezcla de compost y humus de lombriz propios, sumada a la mano verde de la dueña, dan hortalizas XL.

Todo el paisajismo de la casa se hizo con plantas de la región: usar especies exóticas no es sustentable desde el punto de vista del riego, la energía, la salud de las plantas.

Con sencilla elegancia, bastó una cama con acolchado y almohadones en tonos claros, mesas de luz ‘Matilde’ de petiribí y arpillera laqueada, lámpara blanca y un etéreo cortinado para darle forma al cuarto. Cálido y de bajo mantenimiento, el piso es de porcelanato símil madera. La pared que da al frente se revistió con madera de kiri, y se remató con un paño fijo angosto que deja hacia afuera.

Eco tips para aprender de casa MeMo

  • Techo verde, ventilación natural cruzada, vidriado doble hermético y estructura de tabiques de hormigón con alma de poliestireno expandido de 6cm para un máximo confort térmico.

  • Para ubicar el jardín, en el techo se colocó membrana de PVC soldado. Lejos de ser un sobrecosto, se amortiza en el largo plazo porque dura más que el aluminio.
  • Paneles fotovoltaicos alimentan la instalación eléctrica general y la caldera eléctrica que hace funcionar los pisos radiantes. Gran ingreso de luz natural para minimizar el uso de electricidad.
  • Reutilización de madera para mobiliario y hierro para portones.
  • Grifería Pressmatic, inodoros doble descarga y tanque recolector de agua de lluvia de 10.000 litros, utilizado principalmente para el riego de la huerta. Jardinería eficiente con plantas autóctonas.