Al sur de Manhattan será edificado el primer parque subterráneo del mundo.

Inspirado en el famoso parque Highline, este proyecto trata de unas antiguas vías de tranvía que recorren hasta tres manzanas bajo tierra y ahora se transforman en un parque público que vivirá debajo de la famosa isla estadounidense, una versión un tanto más futurista a lo que estamos acostumbrados.

Este concepto, busca revolucionar la forma en que se diseñan los parques; albergará alrededor de 3 mil tipos de plantas ¿El reto? lograr que la luz llegue a un espacio cerrado y oscuro.

De acuerdo la información revelada del proyecto, esto se logrará a través de una tecnología de fibra óptica y espejos que consiguen filtrar la luz solar desde la azotea del edificio hasta las áreas verdes que se encuentren en el interior.

El proyecto impulsado por James Ramsey y Dan Barasch garantizan que habrá la suministro de luz solar necesario para que las plantas logren una fotosíntesis natural, incluso en los meses más fríos.

De momento es un proyecto que sigue en la fase de planeación y busca recaudar 60 millones de dólares para lograr levantar el espacio verde, aún cuando está en esta faceta, los protagonistas de la obra, consideran que para 2020 será una realidad.