En la Ciudad de México y sus alrededores, tenemos algunos laberintos estéticamente admirables.

Uno de los ideogramas más antiguos y complejos de la humanidad, son los laberintos y en la metrópoli tenemos algunos cuantos que son estéticamente admirables:

Laberinto del Ajusco

Inspirado en el jardín del Castillo de Hever de la Gran Bretaña, cuenta con 2.15 metros de largo y construido por tres arquitectos nacionales.

Laberinto de meditación, Malinalco

Localizado en las instalaciones del Centro Holístico Ollinyotl, en Malinalco, Estado de México a tan solo 98 km de la Ciudad de México.

Laberinto de la Hacienda Panoaya

Su diseño es similar al de los laberintos que se construían en Inglaterra, cuenta con 60 hectáreas y se encuentra en Amecameca, Estado de México.

Laberinto de los Sentidos

Diseñado por el prominente museógrafo mexicano Iker Larrauri, es laberinto más grande de México, ubicado en Tequesquitengo, Morelos.