La arquitectura no está exenta a modificar sus tendencias dependiendo de la historia. Dale un vistazo a una vanguardia que marcó toda una época arquitectónica. 

Terminaba la Segunda Guerra Mundial y de las cenizas surge una nueva forma de Estado, junto con un nuevo orden global que va a incluir, con mayor protagonismo, a Estados periféricos. La arquitectura brutalista nace como respuesta a ideas de estados benefactores, estados robustos que van a sustentar y dirigir la nueva sociedad de masas. Como dijo el crítico Michael Lewis “el brutalismo es la expresión vernácula del estado benefactor”.

Esta arquitectura con compromiso ético fue una nueva forma del Movimiento Moderno empapado de ideas socialista. Apela a la honestidad de los materiales y particularmente del concreto en bruto, de hecho el término derivó de su expresión en francés “beton brut” cuyo uso fue impulsado por Le Corbusier. Luego de la guerra, el gran arquitecto decide volcarse en una arquitectura social, el primer ejemplo de esto fue su icónica Unité d’ Habitation, construido en Marsella en 1947.

El concreto aparece en este momento histórico como un material de bajo costo, poco pretencioso, utilitario, democrático y moderno. Así, el mundo de la arquitectura se vio revolucionado y a la vez, la carga simbólica de este material impactó en la ideología socialista de la época.

En todo el mundo podemos encontrar ejemplos de esta arquitectura que tuvo su momento auge en nuestra región en la década de los ’60 y ’70, avanzando a veces hasta los ’80. Es interesante cómo esta arquitectura nos conecta estéticamente con el “Tercer Mundo”, y es que ya no es la copia de un estilo europeo, si no la adhesión a un movimiento mundial. Es la periferia tomando protagonismo y tratando de sumarse al “desarrollo” y a la modernidad. Acá te dejamos 10 edificios iconos del brutalismo en Latinoamérica.

Testa, Bullrich y Cazzaniga
Buenos Aires, 1961-90

Este edificio alberga la Biblioteca Nacional de Argentina. Fue llamado a concurso y ganado por el vanguardista Clorindo Testa y cía en 1961, pero no fue terminado hasta 1991 y aún hoy falta edificar ciertas propuestas del proyecto original.

Banco de Londres y Sudamérica / Clorindo Testa
Buenos Aires, 1966

Fue el afamado Clorindo Testa quien también ganó el concurso hecho por el ahora extinto Banco de Londres y Sudamérica, para su sede en el centro financiero de Buenos Aires, entre las calles Recoleta y Bartolomé Mitra. La estructura de lo que es hoy la sede del Banco Hipotecario S.A, se ha convertido en un hito mundial del brutalismo, debido a su innovadora idea de mimetizar el edificio con las estrechas calles que lo bordean, uniendo exterior e interior, y sobre todo por su hermoso uso artístico de las posibilidades de moldeo del hormigón armado.

Edificio de la Cepal / Emilio Duhart
Santiago de Chile, 1966

Este edificio fue construido por Emilio Duhart para albergar la sede de la Comisión Económica para América Latina, organismo subordinado a las Naciones Unidas. El arquitecto y su equipo se inspiraron directamente en las ideas de Le Corbusier, creando una estructura horizontal sostenida con pilares de concreto. La torre central en forma de caracol contiene en su exterior figuras precolombinas. El edificio se encuentra muy cerca del río Mapocho, de donde se extrajo el ripio y la arena para la construcción, era un terreno alejado de la ciudad en esa época, pero que hoy está inmerso en un área residencial de la comuna de Vitacura.

Banco de Guatemala / Jorge Montes Córdova y Raúl Minondo
Ciudad de Guatemala, 1966

Este edificio fue proyectado por los arquitectos José Montes Córdova y Raúl Minondo. Fue encargado por el Banco de Guatemala, institución que aloja hasta el día de hoy y construido en el centro cívico de la Ciudad de Guatemala, lugar que es Patrimonio Cultural de la Nación. 

Tribunal de Contas / Aflalo y Gasperini
Sao Paulo, 1971

En la zona sur de Sao Paulo se encuentra el Tribunal de Contas de la Municipalidad de Sao Paulo, un enorme edificio diseñado por la firma Aflalo y Gasperini construido desde 1971 e inaugurado en 1976. La estructura se levanta sobre cuatro inmensos pilares de concreto lo que permite el transito libre en un espacio que se une con el Parque de Ibirapuera.

Edificio Jenaro Valverde Marín / Alberto Linner Díaz
San José, 1976

El edificio Jenaro Valverde se construyó como un anexo al edificio de la Caja Costarricense del Seguro Social. Es uno de los más altos de Costa Rica con 17 niveles, siendo el proyecto icono de Alberto Linner. La obra, como muchas de esta tendencia, también pretendía “hacer ciudad”, incluyendo una plaza, fuente, jardines y espacios comerciales, en una ciudad que en esa época casi no tenía espacios públicos.

SESC Pompeia / Lina Bo Bardi
Sao Paulo, 1982

Este edificio aloja al Centro Cultural del Servicio Social de Comercio, el cual se diseñó sobre el sitio de una antigua fábrica de barriles de petróleo. La arquitecta proyectó dos edificios de concreto unidos por pasarelas aéreas. que se unen a la edificación de ladrillos de la fábrica. Es un espacio que mezcla deporte, ocio y cultura, un hito en la ciudad usado constantemente por sus vecinos del barrio Pompeia.