Sin lugar a dudas las obras del español Gaudí son hermosas

Capricho de Gaudí

A diferencia de la mayoría de sus creaciones, localizadas en Cataluña, esta se encuentra en Comillas, en Cantabria. Llamada realmente Villa Quijano, se conoce como «El Capricho» por tratarse de un encargo del concuñado del Marqués de Comillas, que deseaba una residencia de verano de tipo oriental. Este proyecto lo realizó en paralelo al de la Casa Vicens.

Casa Vicens

Se trata del primer proyecto de importancia del arquitecto Antoni Gaudí tras su licenciatura en 1878. Corresponde, por tanto, al primer período de su carrera, caracterizado por la utilización de un lenguaje arquitectónico de gran simplicidad constructiva, en el que prima la línea recta sobre la línea curva.

Sagrada familia

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, caracterizado por sus altas torres cónicas, es el monumento más visitado de España, por delante del Museo del Prado y la Alhambra de Granada. Esta basílica católica, aún inconclusa, constituye la obra maestra de Gaudí, y el máximo exponente de la arquitectura modernista catalana. No en vano le dedicó en exclusiva los últimos 15 años de su vida.

Casa Botines

También llamada Casa Fernández y Andrés, es una construcción de estilo neogótico que alberga actualmente la sede de Caja España, entidad fundada por Joan Homs i Botinàs (de ahí el nombre de «Botines»). Originalmente, su labor financiera se conjugaba con la de almacén de tejidos y vivienda particular.

Pabellones Güell

Fueron construidos por Gaudí entre 1884 y 1887 a petición de su mecenas, Eusebio Güell, al igual que el resto de construcciones que llevan su apellido. El conde le encargó que cercara su finca privada, y Gaudí construyó esta impresionante puerta de cinco metros de ancho con un dragón alado encadenado de hierro forjado. Los pabellones, que hoy forman parte de la Universidad de Barcelona, se abrirán al público una vez sean restaurados.

Bodegas Güell

El conjunto se situó en la finca La Cuadra en Garraf (Sitges), propiedad del conde Güell, amigo y mecenas del arquitecto desde la Exposición Universal de París de 1878, en la que se conocieron. Güell producía allí un vino con denominación de origen que no obtuvo éxito y dejó de fabricarse en 1936. La construcción alberga actualmente un restaurante.

Palacio Güell

Esta obra pertenece a la etapa orientalista de Gaudí (1883-1888), en la que el arquitecto realizó una serie de obras de tinte oriental con influencia también del arte mudéjar. Para este proyecto contó con la colaboración de Francesc Berenguer, uno de sus más fieles ayudantes.

Parque Güell

”La belleza es el resplandor de la verdad, y como que el arte es belleza, sin verdad no hay arte”. Este proyecto gaudiano completamente ajardinado hace honor a una de sus frases. En él, Gaudí desplegó todo su genio arquitectónico y puso en práctica muchas de sus innovadoras soluciones estructurales que serían emblemáticas de su estilo organicista y que culminarían en la Sagrada Familia.

Palacio Episcopal de Astorga

Situado en la ciudad de Astorga (León), el palacio es de las pocas obras de Gaudí construidas fuera de Cataluña, junto con la Casa Botines y el Capricho de Comillas. Se engloba dentro de su periodo neogótico; un estilo, según el arquitecto, imperfecto y a medio resolver, que necesitaba de la aplicación de la geometría reglada. Actualmente es el Museo de los Caminos.

Casa Batlló

Se trata de la remodelación de un edificio previamente existente y refleja la plenitud artística de Gaudí. Corresponde a su etapa naturalista, periodo en que el arquitecto perfecciona su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza, y teniendo como base sus análisis en geometría reglada.

Casa Milà

Conocida como “La Pedrera”, esta vivienda es uno de los lugares más visitados de Barcelona. De formas orgánicas, la Casa Milà evoca sin lugar a dudas la naturaleza, lo que se traduce en el empleo de formas geométricas regladas como son el paraboloide hiperbólico, el hiperboloide, el helicoide y el conoide.

Casa Calvet

Situada en Barcelona, algunos consideran esta edificación como la más conservadora de Gaudí, al encontrarse dominada por la simetría, el equilibrio y el orden, características nada comunes en su obra. Según ellos, la explicación está en que Gaudí tuvo que encajar el edificio entre otros más viejos ya existentes y además, se trataba de un barrio elegante.

Cooperativa Obrera Mataronense

La construcción de esta fábrica testimonió el acercamiento del arquitecto al socialismo utópico en su etapa de adolescente, si bien luego evolucionó hacia el integrismo religioso. Gaudí realizó su diseño basándose en la orientación solar, fundamental en todas sus obras, e incluyó zonas ajardinadas en el proyecto. «La arquitectura es la ordenación de la luz», tal y como decía el artista.

Jardines de Can Artigas

Como en el caso del Parque Güell, Gaudí diseñó unos jardines plenamente integrados en la naturaleza, con un conjunto de construcciones de líneas orgánicas que se integran perfectamente con el entorno natural. Incluso construyó una gruta artificial, como había hecho previamente bajo la cascada del Parque de la Ciudadela.

Cripta de la Colonia Güell

Perteneciente también a su etapa naturalista de principios del siglo XX, esta obra ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, como también lo han sido el Parque Güell, el Palacio Güell, la Casa Milà, la Sagrada Familia, la Casa Vicens y la Casa Batlló.