Christian Werner, diseñador berlinés, es considerado uno de los mejores interioristas de Alemania, pues sus creaciones  se han especializado en muebles, stands de ferias y el interiorismo para comercios, agencias y restaurantes.

Desde 2010 ha colaborado con Duravit para diseñar un estilo único y elegante haciendo la experiencia de la ducha algo único. Pues sus espacios son ideales para la contemplación

Para 2015 diseñó la línea L-Cube; creada para el cuidado corporal que tiene ahora un enfoque más de disfrute, y con esto ha cambiado también el concepto que se tenía sobre el baño como espacio.

Éste se ha convertido en un espacio desarrollado para los sentidos, un lugar en el que resulta agradable pasar el tiempo. En consecuencia aumentan también las exigencias de diseño. Por eso es el momento de adaptar los muebles a la funcionalidad del baño.

Por esta razón la línea destaca los detalles: La junta estética entre la encimera y el mueble bajo, como elemento recurrente posibilita frontales sin tiradores. Para el armario alto y medio la junta actúa como ranura. Además la interrelación entre el diseño minimalista y la construcción refinada proporcionan una ligereza visual a L-Cube.


Los colores tienen una importante influencia sobre las emociones. Las superficies planas de los frontales en los muebles crean tranquilidad visual y relajación al espectador. Además permite que cada usuario pueda crear su propio clima de bienestar gracias a los diferentes acabados de los muebles de esta línea.

Además de todas estas características que lo hacen especialmente perfecto, tiene la posibilidad de ser combinado con otros muebles de diferentes series, tales como P3 Comfort y ME by Starck, creando un espacio aún más original y personalizado.