Sunny living room

Una técnica que va más allá de la decoración; una caricia a tus sentidos que refleja un espíritu impecable.

La cromoterpia nació del feng shui como un método curativo de algunas enfermedades que utiliza las diferentes gamas de color como agentes terapéuticos. Se fundamenta en los efectos producidos por los diferentes colores en el organismo y por la capacidad que éstos tienen para regular los estados de ánimo. ¿Qué sientes al mirar el cielo azul? ¿Por qué se siente diferente cuando está gris?

La cromoterapia se considera como medicina alternativa ya que hay evidencia científica de sus resultados. Esta técnica relación nuestros sentidos con los colores y los representa a través de cinco elementos: fuego, agua, tierra, madera y metal.

Ahora esta pseudo ciencia milenaria puede utilizarse en los interiores de tu hogar; la cromoterapia ambiental.

Colores vivos para las zonas más sociales de tu hogar

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que los primarios –amarillo, cyan y magenta- producen sensaciones mucho más extremas que los secundarios –verde, violeta y naranja- o sus variantes. Por eso, es mejor utilizar los primeros para zonas de la casa con más actividad, como puede ser una cocina o un salón, y los segundos, para zonas destinadas al descanso.

El rojo es el color de la pasión y la fuerza, pero también es el que más ansiedad genera. Por eso, es el color perfecto cuando se combina; ya que se regula su vitalidad y energía sin que llegue a producir un exceso de estímulos.

Los colores como el verde o el naranja, que simboliza el amanecer y atardecer, nos conectan directamente con la naturaleza, como hace también el primero, pueden ser utilizados en toda la casa, dependiendo de cuál sea su intensidad.

Colores pastel para relajar

Los tonos más suaves están relacionados con los momentos más relajados de la vida cotidiana y crean espacios propicios para la relajación. Además, los colores violetas y azules, más allá de que parezcan fríos, nos inducen a la paz y la reflexión.

El blanco es (o debería ser) el protagonista de la pintura de un hogar. Es el color que mejor nos traslada a ese estado de tranquilidad mentalese que todo hogar quiere encontrar, o en cualquier espacio destinado la convivencia; como puede ser un espacio de trabajo. Sin embargo, lo monocromático no es parte de la cromoterapia, sino que cuando uses un white decor, deberás emplear al menos tres colores más para que respondan a un equilibrio perfecto.