Hoy en día existen columnas de ducha, rociadores y teléfonos  que generan sensaciones muy parecidas a la de los spas

La elección de un tina, sauna o vapor para tu baño es indispensable, sobre todo si tu objetivo es convertir tu baño en un lugar de relajamiento y meditación . Existen distintos tipos que se adaptan a tus necesidades; las tinas de hidromasaje son de las más comunes para que tengas un spa en tu propia casa.

Los saunas son pequeños espacios interiores que se calientan y se alimentan con agua para crear un ambiente caliente y húmedo, donde la gente puede relajarse y aliviar los dolores musculares. La construcción de un sauna personal es relativamente fácil si se selecciona una buena ubicación y se compran los materiales adecuados.

La luz y los espejos también son primordiales si quieres tener un espacio amplio. Ubicar pequeños focos  encima de un espejo grande, aumentan  la sensación de amplitud, elegancia y relajamiento. La luz tipo led aporta de forma positiva a lo anterior.

La elección entre plato de ducha o bañera dependerá del tamaño del baño y del gusto de cada uno. Hoy en día existen columnas de ducha, rociadores y teléfonos  que generan sensaciones muy parecidas a los chorros de los spas y que pueden igualar la sensación placentera que aporta una ducha en una bañera en estos lugares.

Si el espacio y presupuesto lo permiten, tener un jacuzzi es lo más parecido a un spa. Sin embargo, existen factores claves que debes tomar en cuenta: El espacio y el presupuesto son claves. Para instalar este tipo de bañeras de hidromasaje, es necesario un cuarto de baño amplio y un buen presupuesto, pues posteriormente llenarla supone un gran derroche de agua y energía.

Otro truco para aumentar la sensación de bienestar y tranquilidad de nuestra estancia, es situando pequeñas plantas de hojas verdes en nuestros muebles de baño; éstas, además de aportar oxígeno al cuarto y reducir la humedad del mismo, crearán una atmósfera de relajación y paz.