Entre hermosos decorados con mosaicos, estatuas de mármol y vitrales que cuentan la historia del Estado comunista se encuentra el metro de Moscú

Una mujer camina a lo largo de la estación de metro Elektrozavodskaya en Moscú, Rusia,

Cuando fue inaugurada la red subterránea de Moscú constaba de ta sólo 11 estaciones, y en el primer día de funcionamiento atrajo a 285.000 pasajeros. Actualmente, la red tiene 206 estaciones, por las que pasan hasta 9 millones de pasajeros por día.

La fusió entre lo viejo y lo nuevo llena los sentids de sus visitantes, basta con  bajarse en la estación Ploshchad Revolutsii (Plaza de la Revolución), para ver a los pasajeros que se acercan a una estatua de un guardia fronterizo para tocar con sus manos la nariz del perro, que al parecer trae buena suerte. En la estación hay cuatro estatuas, y los perros de todas ellas tienen las narices brillantes por el paso de tantas manos.

Originalmente, la red de metrobus llevaba por nombre Vladimir Ilyich Lenin, y la imagen del líder bolchevique aún puede verse en muchas de las estaciones: en estatuas, mosaicos, y hasta un gigantesco busto de Lenin contra uno de los muros de la estación Plaza Ilyich.

La imagen de su sucesor, Josef Stalin, también estuvo presente en las estaciones hasta que el líder soviético Nikita Kruschev lo denunció, por lo cual fueron retiradas de todos los lugares de la Unión Soviética. En la estación Dobrininskaia, un mosaico muestra a una alegre multitud que enarbola la foto de un cosmonauta. Antes, la foto mostraba a Stalin, pero luego fue tapada por la del cosmonauta para ocultar la imagen del líder caído en desgracia.

 

También fue retirada una estatua de Stalin de la estación de Kurskaia, en el centro de Moscú, pero en 2009, una cita del himno nacional soviético, “Stalin nos educó en la lealtad al pueblo / Nos alentó al trabajo y el heroísmo”, fue vuelta a colocar en la entrada de la estación, decisión que generó controversia.

En los últimos años el subte de Moscú se viene expandiendo a gran velocidad, y también se está modernizando, en vistas a la Copa del Mundo que se realizará en Rusia en 2018.

Actualmente la red cuenta con wi-fi y en varias de las líneas los mensajes grabados se escuchan también en inglés. En las estaciones más utilizadas por los turistas, hay “sitios de selfie” marcados en el suelo para ayudar a los visitantes a identificar los mejores lugares para sacarse una foto y capturar las mejores vistas arquitectónicas y la decoración del lugar.

Otro cambio visible es el controvertido reemplazo de muchas de las ancianas que ocupaban cabinas al pie de las interminables escaleras mecánicas y que eran famosas por reprender a los pasajeros que se sentaban en los escalones rodantes.

La red de metrobus de Moscú es elvivo ejemplo de que la comodidad y fucionalidad no está peleada con la belleza, pues cada uno de sus rincones escoden una grandeza arquitectónica que hacen de él uno de los más bellos del mundo.