Una vivienda que aúna materiales naturales con la arquitectura tradicional mediterránea ha dado como resultado: Ecorrelax en Mallorca.

¿El objetivo? reducir todo lo posible el consumo energético. Esta casa en la localidad mallorquina de Marrachí abre sus estancias a la paz de las Baleares.

El primer paso para contener el consumo energético fue elegir componentes y cerramientos aislantes y transpirables. El enclave en una urbanización cercana a una autopista también llevó aparejado minimizar el ruido ambiental mediante una fachada exterior totalmente opaca.

Bajo la idea de crear una barrera acústica y visual, la casa adquiere un carácter aparentemente introspectivo. Pero se abre hacia el sur a través de sus patios, manteniendo los rasgos típicos de la arquitectura mediterránea: pequeñas aberturas, porches, revestimientos de cal, paredes de mampostería de piedra y techos inclinados con teja árabe.